LA METAMORFOSIS EN EL HIPOCAMPO


La realidad vivida no es válida si no es con la condición de convertirla en una radiación cósmica capaz de reproducirse en un universo paralelo. He conocido ciertas iniciaciones que en alguna de sus fases pueden conducir a la finalidad misma de quien la ideó. No olvidemos que cualquier iniciación es una obra humana con una intención programada por la mente de alguien que se lo propuso con un conocimiento previo, a veces trascendente otras veces sencillamente no. En algunas iniciaciones he percibido el sello de quien ha recibido iniciaciones solares o incluso de Sirio, pero ha sido en casos muy puntuales.
Pero qué ocurre si no funciona lo pretendido, sencillamente no pasa nada. ¿Pero que ha de ocurrir para que valoremos que la iniciación ha hecho algo? ¿Ver cambios en nuestras vidas sencillamente porque creemos en algo que ha pasado aunque no haya sido así?
Muy bien, entonces caemos en lo que plantea cualquier religión, un bautismo dicen que te marca aunque no sepas que está pasando pues tu mente no recuerda ese día ni lo que te hicieron. Puedes recordar una confirmación o la toma de refugio en el caso del budismo y no digamos en el caso de las iniciaciones masónicas o rosacruces.
Hay una prueba de cambio del proceso cósmico de un ser humano que consiste en intentar forzar la pineal a base de retiros prolongados en la obscuridad intentando reproducir el nacimiento o la muerte, momentos en que la glándula trabaja a destajo cumpliendo su misión. El derroche hormonal en ese momento llega al máximo y podemos vislumbrar agujeros de gusano cósmicos y fractales de naturaleza transversal, material e inmaterial, que nos llevan a contactar con la realidad. En ese momento podemos ver cara a cara a nuestro Ser.
No hace falta explicar que ese cara a cara no es físico sino que a través de agujeros de gusano cósmicos podemos interactuar por tiempo indefinido y no controlable por la mente concreta, llegando a experimentar si se lo pedimos el momento de la muerte si eso constituye una obsesión. El Ser te deja ver el momento que te desencarnas si eso es importante para ti como ser humano limitado y mortal, pero también puede facilitarte la visión intemporal de tu vida e incluso del siguiente paso tras la transición de este mundo.
Llegado este punto podemos comprender que convertidos en una energía diferente a la composición humana, pero reconocible porque somos nosotros mismos, seremos capaces de transcender y comprender que es útil y que es inútil en esta vida. El hilo conductor debemos ponerlo en la síntesis de fractales para poder hilvanar de una manera coherente para nuestro cerebro finito ciertas sorpresas.

Lo cierto es que una vez has experimentado lo del otro lado, lo de aquí se convierte en una rémora relativista que conduce de una manera inequívoca a la ataraxia y a la abstracción total. Aquí cada uno ha de saber que quiere de la visita temporal a esta vida, si pasar como la mayoría de los seres humanos sin enterarse de nada o bien cumplir la misión que nuestro Ser dirige. 

LA TUMBA DEL DIABLO


Cuando volamos hacia la muerte del cuerpo físico nos hacemos conscientes de que nos despojamos de una vestidura que nos abraza como un oso. Pero si dormimos plácidamente somos conscientes de que la experiencia del sueño diario es un sutil entrenamiento constante y eficaz para nuestra conciencia mortal en su viaje por este mundo.

Podemos utilizar el yoga del sueño para trabajar el contacto con el Ser que comanda nuestras vidas. Si no se conoce la técnica se puede suplir de una manera esquemática y transversal con meditación básica previa al momento de irnos a dormir. De esta manera el oxigeno captado en lo cotidiano de la vivencia real nos permite llegar a la esencia pura inherente de nuestra realidad y transportarlo hasta lo irreal de esta vida. 

Es fácil en esta situación dejarnos llevar por la asertividad de las esencias akáshicas despojándonos de la visión humana que va desde lo dual hasta lo dodecaedrico según el estado evolutivo de nuestro Ser, que al fin y al cabo es el único actor en este viaje. Si nos inundamos de la realidad al volver a esta vivencia virtual que nos absorbe en lo cotidiano volvemos a ser el caballero andante que controla la experiencia.

El camino que nos lleva hasta la Tumba del Diablo no nos debe preocupar pues hemos sido serpiente, aire, árbol y hasta otros seres humanos. Ahora vamos camino de ser soles y universos continuando la experiencia que precisa nuestro Ser. Comprenderlo con la mente limitada es difícil y puede producir o hilarante reacción de ignorancia o preocupante trastorno de identidad del que lo entiende. Lo mejor es acercarse a la Tumba del Diablo despojado de creencias religiosas, iniciaciones esotericas y demás carcasas disfrazadas de oso, pues lo cierto es que en la vida real todo eso no existe ni se necesita. Cuanto más liviano para seguir el viaje, mejor.

ANIMAL UNIVERSAL



Cada día millones de animales son masacrados para alimento o diversión de los seres humanos. Nada en el universo es gratis, la física cuántica y a través de meditaciones con espirales cósmicas y fractales ha abierto los ojos de muchos humanos carnívoros que se han convertido en vegetarianos o veganos. El asunto es de ética pura, los seres sintientes con niveles de conciencia elevada como son los mamíferos superiores, deberían ser el primer paso en la humanidad para empezar a evitar su sacrificio y tortura. El nivel de terminaciones sensitivas y el nivel de conciencia emocional de estos animales son muy elevados y semejantes al humano. Muchos humanos por enfermedades nunca alcanzaran el nivel de conciencia que poseen muchos de los animales que nos rodean y conviven con nosotros.

Si empezamos por analizar los festejos que en España y en otras partes del mundo se celebran utilizando como víctimas propiciatorias a los animales superiores nos podemos dar cuenta, si tenemos algo de sensibilidad, que son actos execrables no dignos de seres humanos pensantes con emociones y creencias que nos quieren acercar a la transcendencia. Peor todavía es realizar sacrificios y otras celebraciones religiosas utilizando el derramamiento de sangre de nuestros compañeros de viaje en este plano virtual.

Si creemos en una religión o en una orden esotérica con un deseo natural de transcender, debemos poseer ya una sensibilidad que nos haya hecho discernir lo que representan los animales en la estructura del universo. No son comida, su aporte a la nutrición humana es innecesario y fácilmente suplido por alimentación vegetal. Pero ese no es el tema principal, lo realmente preocupante es la capacidad de un ser humano de hacer daño, matar o torturar a otro ser que tiene las mismas emociones y capacidad intelectual que un niño entre uno y seis años. Los animales participan del juego cósmico como el sol, la luna o los universos. Pueden ser obras inacabadas del universo pero con un fin que no es su utilización por los humanos.

La sensibilidad de un ser humano se mide por su respeto a los animales. He visto muchos humanos frotarse las manos por comerse un cabrito al horno. ¿Saben esos pobres humanos que en el universo todo es anotado y que cada acto tarde o temprano se experimenta en otro plano con las mismas sensaciones o padecimientos que hemos creado? Pensadlo bien.


KALAPAS


El futuro nos depara espectaculares juegos de realidad virtual. Pero además los avances informáticos no solo serán para juegos, también para su uso en ciencia y tecnología avanzada. Sin embargo la autentica realidad virtual es la que vivimos cualquier ser que aparece en este universo.

Desde cualquier simple molécula con conciencia primaria hasta las conciencias más avanzadas que conforman los sistemas estelares, incluidos los distintos universos, la posibilidad de inter relación sutil es posible. A veces nos conformamos con estar ocupados con los problemas cotidianos porque somos incapaces de abarcar las posibilidades de conocimiento de nuestra propia conciencia.

Si en lugar de tener una apreciación lineal de la vida convertimos nuestras inter relaciones en experiencias instantáneas sin pensar en futuros ni pasados, nos daremos cuenta que quizás lo que llamamos animal o árbol es otra cosa. Para ello debemos saber identificar nuestro Ser y de una manera u otra buscar respuestas a nuestro caminar por esta dimensión.

Hay momentos en la vida en los que nuestro Ser cree llegado el momento de que nos retiremos para poder dialogar con Él. Nuestra mente rechaza siempre esa posibilidad ofreciéndote lo mejor de esta vida para mantenernos entretenidos. Cuando por fin tomas la decisión de encontrarte contigo mismo, nuestra mente racional se disipa y deja trabajar a nuestro Ser eterno descubriéndonos un infinito conocimiento. Se transciende la vida y la muerte, se ven los llamados animales como seres en evolución, algunos con alma grupal otros con espíritu de grupo, atraviesas el árbol y la montaña y eres capaz de viajar por este universo y por los otros. El principio son los KALAPAS.

Cuando sientes esto no lo puedes explicar pero tienes el deber de comunicar que algo más existe que nos convierte en parte de una existencia no lineal, al contrario, muy transversal con todo lo que la mente racional nos pone delante de los sentidos. Aquí el intelecto y el libro pueden ser eliminados, ya no se necesitan.

LA VIDA CAMBIADA


Lo importante de la vida no es lo que nos encontramos cada día como hechos consumados. Parece como si la política y la religión fueran los corsés que nos sujetan toda la vida poniendo a cada uno a jugar un rol que bien pensado no hemos escogido. Nacer en una región u otra nos convierte en ciudadanos con unas ideas preconcebidas que no transcienden más allá de nuestra muerte. Lo mismo pasa con la religión, según la familia donde se nace nos toca, de entrada, adorar a un dios u otro.

Pero la realidad es otra. Antes de nacer no hay religiones ni políticas, somos seres inmortales que en nuestro proceso evolutivo vamos a pasar por un estado necesario si queremos avanzar en nuestra integración universal. Tras el nacimiento los condicionamientos transversales que integran familia, espacio y tiempo, nos hace vivir marcados por una situación u otra. El principio de los remolinos, el rashit ha galgalim, nos lleva a través de los fractales a la consecución de un fin que solo somos capaces de comprender si atravesamos los límites de la conciencia humana.

El libre albedrio que nos pertenece por nuestro estado evolutivo de humanos, con conciencia propia y pensamiento decisorio, nos permite tomar decisiones influenciadas por la propia psique o por las circunstancias que nos rodean. Un católico o un masón hijo de católico o masón no es patente de corso de ser buen católico o buen masón. Me fio mas de aquel que abandona sus ancestros políticos y religiosos y que tras una profunda reflexión decide labrar su propio camino alejado de lo que su familia le imprimió. Lo mismo ocurre con los etéreos patriotismos fruto de invenciones circunstanciales humanas por los que no vale la pena luchar.

Para ello la meditación es un camino infalible donde puedes analizar y recibir ayuda de tu propio Ser para tomar decisiones. Si solo realizas reacciones viscerales heredadas de tradiciones y costumbres, arraigadas por tu lugar de nacimiento por ejemplo, estarán acotadas a tu limitación intelectual. Cambiando lo intelectual por lo transcendente nos daremos cuenta que ser de una región u otra, o de una religión determinada no son más que circunstancias intranscendentes que no nos deben hacer perder ni un minuto de nuestra valiosa vida. 

EL FRACTAL DE LA REALIDAD



Tengo costumbre de retirarme a meditar con mi Maestro a una finca aislada en medio del campo sin núcleos habitados alrededor. Solo los animales son nuestros compañeros por la noche. Una pequeña stupa construida con mis manos marca el punto telúrico más favorable después de mucha búsqueda. Es una zona de cielo muy limpio, cuando está despejado se puede ver las estrellas perfectamente. A muy pocos kilómetros hay un observatorio astronómico y a la misma distancia en sentido contrario un centro budista. A menos distancia hay un comedero de buitres donde un par de veces a la semana les llevan despojos de animales. De día se pueden ver de cerca. En este espacio ideal mi Maestro me dirige en mi camino hacia el otro lado.

Cada día que vamos a meditar a este lugar le hago preguntas sobre temas que me parecen interesantes y que sin embargo en la vida cotidiana parecen no tener importancia. Este fin de semana le pregunté:

Maestro, ¿solo con conocimientos intelectuales podemos entender la vida?

No, pero existen coordenadas de pensamiento abstracto que podemos utilizar para comprender la vida. Las religiones y las órdenes esotéricas lo han intentado pero los resultados no han sido los pretendidos. Está demostrado que el trabajo y esfuerzo en solitario son más efectivos que las salmodias, oraciones y rituales.

¿Cómo podemos conseguir lo que no nos dan las religiones y otros medios intelectuales?

Nuestra composición física está dotada de elementos que se deben trabajar por medio del silencio y la meditación. De esta manera nuestro Ser puede empezar a manifestarse y a hacernos comprender el porqué de la existencia. Un trabajo muy interesante es con nuestra glándula pineal, en realidad un tercer ojo, que ahí está para algo. Para trabajar con ella lo ideal es la meditación en la obscuridad con los ojos abiertos.

¿Solo concentrándonos en la pineal podemos conseguir objetivos que transciendan?

El siguiente paso es el trabajo arquetípico con espirales cósmicas y fractales que podemos observar en la naturaleza en un principio, aunque más adelante podemos trabajar con fractales específicos de funciones creativas. Lo ideal es la meditación en soledad y silencio forzando a nuestra mente pues parece no gustarle este esfuerzo. No olvidemos que el trabajo de la mente es entretenernos con miles de pensamientos diarios para mantenernos en la ilusión de esta vida limitada y además acotada en el tiempo.

¿Estas experiencias pueden hacernos vislumbrar nuestra existencia real?

Realmente si, de una manera no intelectual se puede trabajar con las imágenes lo mismo que con la arena y el sonido. En un estado de meditación profunda la neuroplasticidad se pone en marcha impregnando a posteriori también nuestro intelecto. De esta manera cuando estás en estado de vigilia entiendes cosas que de otra manera no entenderías. Dentro de un tiempo no se estudiará en las universidades. Se buscaran estados de conciencia bien planificados y estratificados donde por medio del desarrollo de los fractales se podrá transmitir el conocimiento. Esta es la base del universo. 
  


EXPERIENCIA SUPRAFISICA



Este fin de semana he estado en mi castillo disfrutando una vez más de la noche estrellada. Allí practico algunas meditaciones de experiencias extrasensoriales que en ciertas circunstancias se pueden realizar. Quiso el azar que un sapo pasara delante de mi posición estática invitándome a que le siguiera.

La mejor manera de trabajar la mente en estas circunstancias es la de utilizar nuestra estructura cerebral más compleja y para ello debes introducirte en cierta parte del cerebro del animal que ocupas durante un tiempo limitado. Esta experiencia se puede hacer con otras estructuras como son los vegetales, minerales o soles. El sapo tenía una misión doble, por un lado buscaba comida y por el otro estaba atento a que algún depredador no diera cuenta de tan suculento plato. Yo aproveché la situación.

Curiosamente en estas circunstancias nuestra limitada mente humana, mientras ocupa otro ser sintiente, consigue decodificar un volumen de información infinito. La noche estrellada se convierte en un universo con leyes matemáticas que te transportan del principio al fin de la historia de la existencia que nosotros como humanos desconocemos. El nivel de conciencia deja de ser el habitual con sus limitaciones habituales y llega a transcender lo material y transitorio.

Llegas a ser consciente de una existencia no humana que te lleva a comprender cualquier causa. Todo son sensaciones y te das cuenta que dentro de ti llevas el conocimiento que por medio de la voluntad obtiene respuestas. Nada escrito sirve en esta experiencia, ningún relato puede ayudarte a interpretar, ningún humano se cruza en tu camino, el nacer y el morir son instantes tan intensos como una sencilla respiración.

El tiempo limitado de mi experiencia tocaba a su fin, de nuevo en mi castillo con el cielo estrellado y el sapo había desaparecido. Mi viaje al lugar donde no hay materia había concluido una vez más y el libro de conocimientos adquiridos volvía escrito con más líneas invisibles a los ojos humanos que no quieren ver.    

EL SECRETO DE SPECTRA


Cuando despertamos del sueño de la vida es fácil rechazar todos los cuentos y falsedades que se amontonan en tu mente. Nuestro Yo superior, nuestro verdadero Ser, recupera el comando de la acción y puede expresarse. Es como si tuviéramos nuestro verdadero Ser dormido mientras nuestra mente limitada actúa como dueño y señor de nuestra vida.

El Tao ya lo dice, “Aquieta la mente, deja que el mundo te penetre sin preconceptos, retírate a la paz interior y deja que emerjan las líneas de actuación. Así harás lo correcto en armonía con el Tao”

Existen técnicas ancestrales de meditación que no se suelen utilizar. Una de ellas es la de la observación en nuestras propias actuaciones. Por ejemplo, escucharnos cuando conversamos intentando identificar los llamados automatismos de respuesta adquirida por nuestra propia formación o educación. Otro método consiste en observar nuestros actos muchos de ellos automatizados como es la conducción de un vehículo.

Una vez que nos acostumbramos a esas observaciones empezaremos a notar que nuestra conciencia se expande y eso es una señal inequívoca de que nuestro Ser se está despertando.

Jung tocó el tema y le llamo “sincronicidad” al fenómeno de los eventos que sin aparente conexión están llevándonos de una manera transversal a un destino individual. La idea es muy sencilla, nuestro Ser despierto se siente escuchado y puede emitir indicaciones que nuestra mente, si le hace caso, le facilita los medios tridimensionales que interesan para nuestra evolución.


Sin embargo fue Gurdjieff quien dejó más claro que el “despertar” es la única enseñanza que une a todas las religiones. Cualquier ser humano tiene un destino que su Ser le ha llevado a un nacimiento en este plano. En ese momento el Ser queda dormido hasta el momento de la muerte, en que de nuevo conduce nuestro Yo. Durante el periodo de vida la mayoría de los mortales no son conscientes de su Ser y el esfuerzo de religiones humanas y ordenes iniciáticas queda obsoleto si no se alcanza el fin de nuestra vida por nuestro propio e individual esfuerzo. Ni las oraciones ni las iniciaciones sirven si no existe la voluntad de querer contactar con tu propio Ser. 

EL PIXEL DE LAS TENTACIONES



Pixelando la conciencia en medio de la obscuridad del campo mi mente serena escucha el sonido. Grillos, pájaros nocturnos y luces surgidas de la brillantez de ojos escudriñadores me hacen compañía. La búsqueda puede ser larga pero el tiempo es infinito. No sé si venimos a esta vida a algo concreto, pero por si acaso tenemos esta conciencia para algo, me permito dedicar mi tiempo a observar cada segundo de mi vida intentando olvidarme del pasado y de no preocuparme por el futuro.

A medida que la noche transcurre los pensamientos que quieren ocupar mi mente son rechazados con viejas técnicas orientales. En algunos momentos pasa por mi cabeza el tiempo perdido, las mentiras cotidianas que llenan nuestras vidas, las falsas amistades, las traiciones habituales. También los recuerdos de los buenos ratos y sobre todo las carcajadas más sabrosas con las que has podido alimentar tu vida. Cada día la mente me entretiene con los mismos pensamientos, pero cada día tienen menos fuerza.

A medida que pixelo más mi conciencia puedo ver lo que no veía al principio de la noche y lo primero que cambia es el concepto de las cosas y de los sentimientos. El miedo no es una pesada losa que te impide estar solo alejado de cualquier sitio habitado sentado en el suelo. El cielo no es algo imaginario con estrellas que no puedes tocar. El jabalí que merodea haciendo excesivo ruido porque no es temporada de caza y se siente seguro, no es un animal hostil del que pueda temer algo.

Aquí todo es absoluto, no existe la relatividad humana temporizada y cronometrada, parece que el cuerpo no tiene necesidades fisiológicas, incluso diría que por momentos he llegado a sentir que no tenia cuerpo. Todo consiste en no pensar que se es algo para realmente sentir que eres lo que realmente eres. Mi experiencia día a día en este ambiente al que no está habituado el ciudadano medio me va transformando y cuando me acerco a zonas habitadas veo con mayúsculas a los otros seres humanos.

Estas experiencias de alejamiento del mundo matrix son curas de salud que me recuerdan mi esencia espaciando lo relativo de lo absoluto. Lo transversal se ciñe a la propia experiencia ayudada de la imagen que previamente he utilizado como focalización de la conciencia. Cada día utilizo una carta del tarot pintada por mí hace años y que guardo en tela de seda. Las experiencias proporcionadas son gratificantes y sus efectos como experiencia son únicos y no transmisibles. Los cuadrados mágicos me proporcionan respuesta multidimensional que debo interpretar con partes íntimas de nuestro yo que nada tienen que ver con la mente cotidiana.


Así es fácil hablar de felicidad y de comprender que el camino se debe recorrer solo porque solos nacemos y solos morimos. Lo que hay en medio es lo único que no tiene explicación.

DULCE DESPERTAR




Dormidos despiertos, respirando aire y consumiendo células del propio organismo que es nuestro cuerpo físico que se va pudriendo poco a poco. Al mismo tiempo nuestro cuerpo mental se deteriora imaginando situaciones que no existen y que no perduran en el tiempo.

El mundo matrix es evidente para los que lo leen sincronizando actos y hechos, propios y extraños. Qué suerte ver el otro lado mientras te despegas de este. Subir y bajar la montaña del sofisticado complejo de la mente que solo ve pero que no sabe y eso nos confirma que nada pasa.

Cuando lo tangible ocurre la mente desaparece y la vacuidad te acompaña con el sonido del caminar de la hormiga exploradora o de la cigarra estival que no deja de emitir su sonido acompañándote mientras disfrutas de la paz y la soledad.

El aire que respiras está de momento acompañándote porque allí de donde somos no se necesita, como no necesitamos los pulmones, ni las enfermedades, ni la causa ni los efectos. Solo se es consciente cuando no existes en lo limitado y solo así puedes vivir.

La duda surge cuando planeas por otros mundos y sin embargo naces en este con el mismo dolor y placer que cuando mueres. La pregunta desde el otro lado es porqué vienes a respirar a este mundo de complejas circunstancias que solo el caminar de la hormiga o el vuelo del búho te puede explicar.

Qué suerte poder disfrutar de esta noche iluminada por las estrellas y con el único sonido de las cigarras en mitad del campo. Alejado de los complejos sistemas de pensamiento entrecruzados con otros seres humanos que hacen que se pierda la magia de la vida. Qué necesidad tenemos de contrastar pensamientos relativos cuando conocemos los absolutos.

Cada día que pasa la soledad es más importante que el aire que respiras. Alguien ha dicho que cuando más se evoluciona menos se necesita estar con otros seres humanos por razones múltiples pero que actúan como el universo concentrando y expandiendo emociones que los otros desconocen. No quieras nada, tenlo todo. Como le pasa a  Lucio, cuando vuelves a este mundo no hay palabras para describir lo del otro.

LA LIMITACIÓN DE LA FORMA




El sentido de la muerte vivida es una sensación placida de relajación. Cualquier sonido que nos llega lo alargamos el tiempo que queremos aunque no seamos quien lo origina.

La visión llega muy lejos y puedes ver lo que no sabías que existía o lo que estaba delante de tus propias narices sin que lo vieras.


Los movimientos de los otros seres se convierten en pesados y lentos elefantes con previsibles actuaciones dentro de sus mentes más o menos evolucionadas.

La vida lineal es un camino marcado y conocido mientras tú mismo recorres espacios desconocidos de cálidos colores y suaves iluminaciones. El aire se humaniza y se convierte en algo dulce que te enamora convirtiéndose en la forma que tú deseas para conseguir lo que siempre has anhelado.

Ese mundo existe para los que no lo ven porque la limitación no existe y el mañana tampoco. El pasado jamás existió.

El presente es continuo y el poder infinito, la muerte y la enfermedad es aire que acaricia tu Ser con la inocencia de la pureza.

Podemos cogerlo con la mano aunque la resistencia de lo tridimensional nos impide disfrutarlo. Venid a meditar con el sonido de los pájaros y las cigarras. Muchos niegan la felicidad porque no creen que exista. Pero existe y ya está aquí. 

SURREALISMO COSMICO


Si escrutamos la mente en situaciones extremas podemos descubrir potenciales desconocidos para la mayoría de los mortales. Yo mismo muchas veces me he puesto en el lugar de una piedra o de un canto rodado y me he dejado llevar por el rio. Las situaciones en las que me he encontrado han sido muy curiosas, por ejemplo un pez me perseguía curiosamente hasta que por fin me dejó tranquilo. La experiencia no hay que hacerla con la imaginación sino sintiendo, si no se consigue es mejor abandonar la experiencia para otro momento.
En ocasiones he forzado más la situación y he abandonado mi esquema de pensamiento humano y me he adaptado al de la piedra introduciéndome en su espíritu de manera que por unos instantes pude sentir una vacuidad especial que me transportaba a lugares diferentes. Lo cierto es que aunque desconocidos no me resultaban especialmente extraños, era como si ya los conociera o al menos como si ya hubiera estado antes.
La sensación en aquel momento es de inmortalidad, el tiempo no existe, no se siente nada, ni doloroso ni placentero, los sentidos no existen y lo que ves no lo ves, en realidad lo sientes.
En otras ocasiones en el periodo de vigilia previa al sueño he podido viajar por el mar a voluntad encontrándome con peces que reaccionaban a mi presencia aunque yo no lo hiciera. No sentía miedo aunque viera peces de gran tamaño y de aspecto terrorífico, ellos en cambio reaccionaban tras reconocerme y se alejaban sin ninguna otra intención. No sé si me veían pero reaccionaban como si me hubieran visto. Desde luego no era fruto de mi imaginación pues yo mismo me llevaba una sorpresa ante lo que aparecía ante mis ojos.
Podría seguir contando experiencias fruto de actos meditativos previos que durante muchos años he realizado. Trabajar con imágenes de tarot, mandalas budistas, rituales masónicos y rosacruces, pueden ir preparando nuestra mente llevándola a experiencias más o menos interesantes que van inundando nuestra conciencia de un saber no escrito que transciende los libros.
Lo importante es expandir la conciencia para obtener respuestas que realmente sean interesantes en nuestro peregrinar por la tierra. De que valen los rituales vacíos, o la pertenencia a órdenes fantasmagóricas si nos quedamos igual que un pasmarote de capa y espada.



¿PODEMOS DECIDIR LO QUE CREEMOS?





Las circunstancias de cada uno empiezan antes de nacer. Cuando ya somos humanos y empezamos nuestro deambular por la vida estamos rodeados de circunstancias que nos marcan según donde hayamos nacido. Quienes han tenido experiencias con el más allá aseguran que antes de nacer nuestro Ser decide donde encarnarse escogiendo la familia y las circunstancias para poder desarrollarse como humano.
Si observamos eso en cada uno de nosotros nos daremos cuenta de que los que nacen en un mundo católico lo más normal es que sigan una educación católica más o menos rígida pero siempre dentro de un sistema de vida que se le ha llamado occidental y cristiano. El que nace en un mundo árabe seguirá los principios islámicos y así podríamos ir comentando cada una de las religiones con sus costumbres y educación.
Pero eso que nos toca vivir es realmente lo que queremos o es lo que ha querido nuestro Ser por considerarlo lo más conveniente para nuestra evolución. Esa es la cuestión. Por eso en un momento determinado podemos pensar que no estamos bien donde estamos encajonados y rompemos con los ancestros humanos de nuestra familia y cambiamos de creencias religiosas o políticas.
Podemos pensar que conscientemente no hemos elegido el destino de nuestra vida, pero si meditamos un poco, podemos vislumbrar que nuestro recorrido está programado por nuestro Ser y adecuado a lo que precisa como experiencia evolutiva.
Así las cosas y en un plano muy material lo podemos comparar con un teatro que nos toca interpretar y eso nos puede cuestionar ciertas tendencias. Por ejemplo, por qué soy seguidor de un equipo de futbol y no de otro, por qué soy de izquierdas o de derechas, separatista o centralista, etcétera. Todos estos componentes de nuestras vivencias son cuestionables y por otro lado condicionantes de nuestra actitud ante la vida. Si somos fanáticos de cualquier circunstancia podemos llegar a tener problemas de identidad si no somos capaces de romper ciertas cadenas.
A veces sería interesante vernos desde fuera y observar nuestras actitudes en la vida en las distintas circunstancias que nos toca vivir. Quizás de esta manera y tras un análisis minucioso, podríamos tomar decisiones que cambiaran nuestras creencias que además muchas veces están equivocadas y que vistas desde otra perspectiva, con una expansión de conciencia adecuada, nos llevaría a tomar decisiones muy curiosas.
Por ejemplo un seguidor del Real Madrid podría llegar a la conclusión de que en realidad lo que siente es ser hincha del Atlético de Madrid o un católico viéndose a cierta distancia del ropaje cotidiano podría rechazar ese papel que lleva interpretando hace tiempo y empezar a ser budista.
Podemos analizar nuestro papel interpretativo y corregir aquellos roles que nos ha tocado interpretar sin saber el por qué. No olvidemos que el fanatismo es uno de los males del ser humano y causa directa de guerras y muerte. Si desmontamos el fanatismo quizás la humanidad encuentre la paz.


EL FILO DE LA NAVAJA




Quien no ha visto esta magnífica película ya sea en la versión de Tyrone Power o la más actual de Bill Murray como protagonistas. En la vida de un ser humano que sigue la vía iniciática o la búsqueda de una transcendencia siempre llega el momento de quemar los libros.

Este punto de inflexión en el que se produce el cambio surge del interior y se produce porque el Ser ha cogido las riendas de nuestro carruaje. A partir de este momento los libros, rituales, condecoraciones, organizaciones esotéricas o iniciáticas ya no sirven. Las herramientas utilizadas hasta ese momento se convierten en mochilas muy pesadas para un viaje tan liviano.

El proceso, como todo en el universo, es un camino que hay que recorrer, pero es cierto que te das cuenta que ciertas lecturas, rituales, sonrisas forzadas, necesidades imperiosas, vanidades mundanas, títulos inútiles, se convierten en pesadas losas que ni puedes ni quieres arrastrar. Te das cuenta que al soltarlas todos tus cuerpos, incluso el físico, se convierten en plumas. Es como si fueras capaz de hacer el esotérico baile de la grulla sin que nada ni nadie te hubieran enseñado antes.

Empiezas a dominar el lenguaje verde y entiendes a los pájaros y a otros sonidos que habitualmente el ser humano común hace caso omiso. Incluso disfrutas oyendo el sonido de las esferas que actúan como melodías inaudibles que nada tiene que ver con las melodías musicales compuestas por humanos.

Tienes una querencia hacia la soledad donde vives una segunda vida que nada tiene que ver con los esfuerzos humanos de subsistencia y sumisión. Oír conferencias, leer trabajos propios para los oídos de los demás, aguantar reuniones vacías de contenido, se convierte en pérdidas de tiempo que el Ser no quiere soportar. El aire fresco de la noche, el sol y la lluvia, la mirada de los animales, la comprensión de la existencia de las cosas que te rodean, son tus nuevos compañeros de viaje que agradecidos por comprenderles te devuelven vida, mucha vida, una vida que ahora te das cuenta que no estabas viviendo. Un minuto de esta nueva vida vale más que cien años de la otra.

Aqui os dejo la película "El filo de la navaja" versión de Tyrone Power. Es una gran enseñanza de sabiduría.





EL FILO DE LA NAVAJA

EL BAILE DE LOS ESQUELETOS





Llevaba muchos años con la espada sin cortar el viento y me decidí a hacer la entrada en el templo montado en un asno. Nada más entrar vi esqueletos ornamentados con ricos ropajes y medallones al viento que despertó un claro rechazo a mi homúnculo. Le pregunté que le pasaba y me dijo que de buena gana les escupiría su verde brebaje de mal oliente veneno. Eso suelen hacer los homúnculos a todo aquel que no es su dueño.

Realmente la visión era grotesca pues unos esqueletos arropados con capas lucían espadas desenvainadas. Alguno llevaba el collar de la farándula, premio por algún silencio. Otros lucían valiosos collares en honor a sumisos servicios de pronto y valioso pago. Cuando los esqueletos se movían la virgen desnuda les llamaba y les ordenaba que se pusiera junto a ella, pero poco le duraba la dicha al esqueleto elegido, pues pronto otro esqueleto se movía y ocupaba su sitio. Era un baile de descocadas, era como un desfile de Valentino con modelos serias, delgadas, amorfas y patéticas que caminaban histriónicamente por la pasarela.

Mi homúnculo se puso nervioso porque entre tanta gente no encontraba otro de su especie. De pronto empezó a refunfuñar y muy enfurecido me dijo que les preguntara a aquellos esqueletos qué veían en el arte y que oían con la música.

Los esperpénticos esqueletos enmudecieron al oír mi pregunta. El homúnculo desesperado me dijo: “observa, no ven nada, no oyen nada, no entienden nada. Sólo conocen lo que ven porque están muertos, por eso son esqueletos adornados con falsas medallas. Ni siquiera saben que los caballeros que fueron exterminados por el emperador y el hierofante hacían voto de castidad y pobreza para preparar su próxima encarnación en condiciones. Los caballeros de hoy son todos falsos que juegan a alimentar sus egos mundanos sin conocer la espiritualidad. Se aprenden de memoria rituales que no les sirven para nada”.

Mi homúnculo siempre atento concluyó: “he observado que estos esqueletos van todos con la espada desenvainada y la venda puesta, vámonos porque aquí nadie está iniciado y no saben por qué vas montado en el asno”. 



SOMOS SERES POLIEDRICOS




La vida del iniciado no es lineal. La sabiduría universal dice que “Dios geometriza”, sería lo mismo que decir que la mente consciente trabaja según su evolución utilizando un punto o un icosaedro. La mayoría de los seres humanos tienen una visión lineal de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte.
Cuando se recorre un camino iniciático el conocimiento matemático y geométrico son esenciales para comprender que nuestra mente pasa del punto inicial a la línea y de allí al triangulo donde empieza a formar una figura, sea física o mental. Siguiendo en el recorrido fantástico de la mente nos encontramos con el eneagrama, figura ésta conocida por los masones en los altos grados, y que nos prepara para pasos sucesivos hasta encontrarnos con dodecaedros e icosaedros mentales como esquema de pensamiento de ciertas personas evolucionadas. La diferencia es evidente. Mientras unos solo ven un punto, otros están viendo una inmensidad, esa es la gran diferencia.
No quiero confundir al lector con figuras geométricas, quiero llevarle a la mente. Si estamos en actividad cotidiana solemos utilizar la línea, sabemos que a cierta hora dejaremos el trabajo e iremos a comer, y luego sucederá otra cosa, así hasta el finito de la muerte.
Pasemos ahora a un momento de meditación en la obscuridad con los ojos abiertos y dejemos fluir las figuras que se nos aparezcan. Sin darnos cuenta estamos utilizando algo más que una línea, ni siquiera el triangulo, estamos utilizando una figura poliédrica que absorbe energía hasta llevarnos a una especie de vacuidad previa a la pérdida de conciencia controlada. Ese momento hay que aprovecharlo, es la toma de contacto con la realidad y no es valorable por la mente finita. Solo nos quedará una marca en el recuerdo, un aviso de lo que hay en realidad, una seguridad de inmortalidad, una valoración perfecta de nuestra situación real y virtual.
Cuando volvamos al estado mental habitual nuestra vida algo habrá cambiado. Ese es el secreto. Nuestra vida cotidiana cambia paso a paso por medio de la transformación inducida por iniciaciones y meditaciones. Si no lo hacemos, aunque nos den un mandil más grande, seguimos viendo solo un punto. Cuando oigamos música solo oiremos música. Cuando miremos un cuadro solo veremos un cuadro. Hay más.
Claro que somos más que lo que vemos, sentimos, imaginamos, queremos o creemos. Probadlo. 

EL MISÁNTROPO




Siempre me ha fascinado la figura del misántropo tanto en su aspecto intelectual como  espiritual. Me identifico con su filosofía y su enseñanza.  En el Tarot hay una figura estéticamente parecida al misántropo de Brueghel que es el Ermitaño, esa figura reposada que acompañada de una vara y una luz ilumina el camino de los viajeros del espacio y el tiempo pero manteniéndose alejado de sus cuitas. Otra carta del Tarot, el Loco, podría identificarse con el misántropo de Brueghel, al menos, permítaseme esta licencia, por el perro que molesta al Loco y que representa el intelecto del ser humano.

El misántropo de Brueghel tiene una figura humana que le roba el corazón en una posición secundaria semejante a la del perro de la carta del Loco. Será esta atracción por la sabiduría iluminista e individual que tanto me seduce y que cada vez me acerca más al Masón Vagabundo, figura ésta que desconocen la mayoría de los masones y que sin embargo es la más atractiva del recorrido iniciático que la Orden nos puede ofrecer.

Si mezclamos el Ermitaño con el Loco podemos encontrarnos con el Diamante Iniciático, el producto del hombre profano que ha hecho un recorrido y que ahora plácidamente se dedica a vagabundear. A veces me han propuesto que me convierta en Masón Peregrino, figura ésta diferente a la del Vagabundo, sencillamente porque el Masón Peregrino sabe a dónde va. Seguramente desde el día que en la cámara de reflexión miró a la cara de la muerte ya convirtió su vida en un camino iniciático y se convirtió en un Masón Peregrino buscando su Finisterre personal.

El Masón Vagabundo, es como el Loco del Tarot. Ya ha hecho su peregrinaje y ha quemado sus ropas en el Finisterre personal. En lo alto del acantilado está a punto de saltar al abismo cargado con su vara y su bolsa. Ya solo el intelecto representado por el perro le quiere morder para recordarle algo que ya no necesita para dar el salto. Sin embargo un océano infinito le espera para bañarse en luz y amor. Incorporarse al sin fin es el principio.


HECATOMBE EN LAS CUMBRES




Sí vas a una finca alejada de la población y de noche, puedes saborear sensaciones desconocidas para la mayoría de los mortales. Recomiendo preparase para el frío y los sonidos inquietantes, pero por lo demás se trata de dejar aflorar sensaciones hasta encontrar alguna que te produzca miedo. Eso es lo más importante, pues esa sensación nos acompaña toda la vida por la misma razón que empezamos nuestra vida tridimensional con miedo y la acabamos con verdadero pavor. En el budismo existe el llamado dejarse llevar por los acontecimiento y no ofrecer resistencia. En el cristianismo la resignación y la promesa de la presencia eterna ante Dios es su manera de afrontar los miedos. Los musulmanes casi desean la muerte pues un paraíso con huríes les está esperando. Todas las religiones y sectas tienen su propia droga para aliviar el dolor de pensar en lo inevitable, al menos mientras dura nuestra vida consciente.

Pero seamos realistas y lógicos, aceptemos que tras nuestra parada cardíaca no hay nada más que sepamos con certeza. Sin embargo, podemos imitar la muerte en meditaciones en la oscuridad anulando todos los sentidos para acercarnos voluntariamente a lo más parecido a la muerte. Dejarnos llevar en ese momento por las sensaciones desconocidas, nos puede ir dando respuestas que como en un enamoramiento no sabremos dar explicaciones concretas a los demás. Esta experiencia a nosotros nos habrá servido como una vívida sensación, semejante a la del enamoramiento, y nos habrá quedado cargada en nuestra propia mochila vital con la que el viaje será más ligero.