EL FILO DE LA NAVAJA




Quien no ha visto esta magnífica película ya sea en la versión de Tyrone Power o la más actual de Bill Murray como protagonistas. En la vida de un ser humano que sigue la vía iniciática o la búsqueda de una transcendencia siempre llega el momento de quemar los libros.

Este punto de inflexión en el que se produce el cambio surge del interior y se produce porque el Ser ha cogido las riendas de nuestro carruaje. A partir de este momento los libros, rituales, condecoraciones, organizaciones esotéricas o iniciáticas ya no sirven. Las herramientas utilizadas hasta ese momento se convierten en mochilas muy pesadas para un viaje tan liviano.

El proceso, como todo en el universo, es un camino que hay que recorrer, pero es cierto que te das cuenta que ciertas lecturas, rituales, sonrisas forzadas, necesidades imperiosas, vanidades mundanas, títulos inútiles, se convierten en pesadas losas que ni puedes ni quieres arrastrar. Te das cuenta que al soltarlas todos tus cuerpos, incluso el físico, se convierten en plumas. Es como si fueras capaz de hacer el esotérico baile de la grulla sin que nada ni nadie te hubieran enseñado antes.

Empiezas a dominar el lenguaje verde y entiendes a los pájaros y a otros sonidos que habitualmente el ser humano común hace caso omiso. Incluso disfrutas oyendo el sonido de las esferas que actúan como melodías inaudibles que nada tiene que ver con las melodías musicales compuestas por humanos.

Tienes una querencia hacia la soledad donde vives una segunda vida que nada tiene que ver con los esfuerzos humanos de subsistencia y sumisión. Oír conferencias, leer trabajos propios para los oídos de los demás, aguantar reuniones vacías de contenido, se convierte en pérdidas de tiempo que el Ser no quiere soportar. El aire fresco de la noche, el sol y la lluvia, la mirada de los animales, la comprensión de la existencia de las cosas que te rodean, son tus nuevos compañeros de viaje que agradecidos por comprenderles te devuelven vida, mucha vida, una vida que ahora te das cuenta que no estabas viviendo. Un minuto de esta nueva vida vale más que cien años de la otra.

Aqui os dejo la película "El filo de la navaja" versión de Tyrone Power. Es una gran enseñanza de sabiduría.





EL FILO DE LA NAVAJA