VENDIENDO AIRE


 

ROSAL SALVAJE EN MI PROPIEDAD  FOTOGRAFIADO ESTA MISMA SEMANA
 
 
A veces ves a tu alrededor verdaderos encantadores de serpientes vendiendo aire a pobres inocentes buscadores de no se sabe bien el qué. Esos vendedores de aire utilizan las más embelesadas palabras para vender proyectos ilusorios  a cándidos e inocentes creyentes en el más allá sin otro miramiento que el rápido ascenso a la gloria desconocida. Proyectos sin base ni conocimiento que transmitir, suplido por una inconsciente y persistente necesidad de ser necesario a no se sabe bien a qué ni porqué. Son los nuevos salvadores disfrazados de buenos chicos.
 
Será que algunos han recibido el don de la divinidad compartida y poseedores de la varita mágica transforman la lectura y el proyecto en la solución a todas las preguntas de los seres humanos dejando, eso sí, sus propios y más elementales quehaceres y obligaciones al pairo del aire que sopla de aquí para allá.
 
Observemos esos vellocinos de oro de nueva cuña que libro en mano prometen paraísos aunque se reservan el resultado al azar que ni ellos ni los lectores podrán controlar por la distancia y el olvido y solo quedará la expectativa del duro y puro negocio siempre marcado por la vil moneda. Pronto el tiempo como siempre les habrá consumido la moneda y el aire seguirá siendo gratuito.

SILENCIO INMORTAL

"ESCULTURA COMPUESTA" : PIRAMIDE CON CADENA MASONICA Y PENTAGONO ENERGETICO



¿Puede el ser humano con todos los conocimientos acumulados hasta ahora saber de dónde viene y a donde va? ¿Puede el ser humano saber que es realmente en cuanto a su composición física, espiritual y mental? ¿Acaso podemos alargar nuestras vidas o librarnos de enfermedades a voluntad?

Lo cierto es que a pesar de los miles de años de nuestra evolución no sabemos nada ni podemos responder más que de una manera ligera vislumbrando respuestas que quizás sean rechazadas en unos años.

Mientras, el camino de la ciencia y de las religiones son los pasatiempos de los seres humanos durante su peregrinar por una consciente y limitada vida en la que se nos asegura futuros inciertos y paraísos humanizados en cielos divinos.

Busco el silencio como respuesta en forma de llama mínima y gratificante que libere miedos mortales para palpar como el aire los flujos inmortales. El tiempo condensa la espera y la mente fluye. Quizás muchas respuestas ya están dadas y seguimos sin escucharlas.