PATAFISICA Y COCODRILOGIA



Antes de entrar en este mundo me resistí todo lo que pude, llegué a patalear a un cocodrilo de más de cinco metros que se empeñaba en meterme en un calcetín azul. Al final lo consiguió y una serpiente me trasladó hasta este limitado lugar del que por suerte se sale al que le llaman vida humana. De pronto unos seres muy extraños me miraban y hacían muecas con la cara pero no eran nada agresivos comparados con el cocodrilo que acababa de dejar en el otro lado.

Qué lugar más extraño, me dije, vamos a ver que encontramos para subsistir sin molestar a nadie. Pero no era posible, había otros seres muy despistados y sofocados que muy serios iban y venían disfrazados de colores rojos y azules tapando no se qué cosa. Algunos parecían muy listos pues otros les escuchaban sus barbaridades desconectadas de la realidad, pero seguían sin reír. Levanté mi copa para brindar por una cocodrilogía más extensa y colaborativa que nos ayudara a retornar rápido a nuestra casa del otro lado, pero a los habitantes del sótano azul no les gustó la idea.

Cambié de hogar y fui al rojo pero vi como la supuesta escenificación histriónica aletargaba a los pobres despistados que se pasaban horas y horas filosofando para alimentar su estomago y vaciar su cerebro. Les propuse trascender pero sus risas escasas, sus mentes planas y su visión lineal les arrebataban, sin que se dieran cuenta, la única vida falsa que tenían todavía.

Me puse a reír en medio de tanta seriedad porque un colugo amigo de mi homúnculo se paseaba por la sala sin que le vieran. Le pregunté si me quería ayudar a abrir los ojos a los dormidos que había allí pero el colugo se puso a reír dando por entendido que los pobres humanos no se enteraban de nada. Me dijo:”Solo respiran y comen, la actividad cerebral es mínima, prácticamente utilizan la misma que yo cuando voy de un árbol a otro”.

Así las cosas mi homúnculo me propuso ir de compras salvajes sin medida ni control. Y me dijo:”Estamos en fiestas y mi brebaje verde se agota, dispón una orgia de homúnculos y colugos en lo alto de la montaña helada para que los humanos que no se enteran oigan reír las ballenas y vean como los coches cambian los motores de gasolina por helados de chocolate y pistacho en el templo de los ignorantes de blanco y negro”.  Así sea, le contesté.




DISTOPIA ATERRADORA



Viajando solo en la sinestesia cruzada por un sincope provocado salté al otro lado abandonando la matrix para sentir aquello que es un éxtasis dentro del clímax. No es respirando como sentimos vida, ni hablando, ni siquiera escribiendo inútiles lecturas para otros de rebuscadas palabras que tan solo alimentan los egos del que lo escribe y del que luego lo comenta sin mayor transcendencia. Al otro lado nada de esto se necesita y sin embargo no nos preparamos para el viaje eterno mientras perdemos mucho tiempo en el ropaje de este lugar tan sombrío.

La mente desaparece y ya no geometriza ni escucha música y lo que aquí llamamos mente tridimensional adquiere muchas dimensiones como paranoias reales de paraísos no artificiales. La soledad es necesaria en el recorrido por valles de luz que tu mente mortal no sería capaz de interpretar y que ni siquiera ahora que lo has conocido puedes plasmar de una manera u otra para que los demás lo disfruten.

La pérdida de tiempo en lo humano se descuelga en los primeros visos de realidad inmortal y en ese momento intemporal puedes sumergirte en la realidad que te hace reconocer tu yo real. Ahí puedes ver las actuaciones humanas con profundidad inversa y rebuscada por la misma mente humana. La falsedad e inutilidad quedan identificadas para que en el camino de retorno a la matrix ya no sean mochilas inútiles. Falsos hermanos, éticas relativas, cobardías simplistas, traiciones esperadas, son las arboledas del campo humano. La verdadera libertad es alejarse de aquello que no es necesario.


En el viaje de retorno me enfundé el cráneo de cocodrilo sin el cual el cambio de situación vivencial es imposible de realizar. La serpiente me estaba esperando fiel a su misión para introducirme de nuevo en la matrix y llevarme ante mi maestra que displicente me esperaba para que le mostrara los tesoros que le traía. Le respondí que había quemado la mochila de inventos humanos que se utilizan para alienar el paso por esta vida y que ya me había liberado de tanta pérdida de tiempo.  Ella me respondió que si eso era así ya había muerto para el mundo matrix y que aunque físicamente estuviera en este mundo ya estaba en el otro. Había llegado al mismo lugar que la llamada distopia aterradora de los ratones de Calhoun.

NI HAS NACIDO NI VAS A MORIR



La mayoría de los seres humanos se preocupan por la muerte sin pensar el motivo por el que han nacido.  A través de la razón somos engañados continuamente tomando decisiones que nos encorsetan en religiones e ideales políticos que pueden llegar a degradar al que se deja llevar por lo más primario de la estructura humana.

La misma máquina del tiempo demuestra que en el mundo cuántico todo es posible y no olvidemos que ese mundo tendría un plano de resistencia superior al de la mente en meditación transversal. Ello nos lleva a comprender la posibilidad de recorrer la línea del tiempo en ambas direcciones y no solo por la capacidad de memorizar, sino también por la capacidad de revivir situaciones del pasado.

No se trata solo de imaginación humana, aunque todo lo imaginable es vivible, también debemos tener en cuenta que la traslación incorpórea como ocurre a través del sueño, puede llevarnos a modificar el pasado con consecuencias en el futuro. De hecho antes de nacer nuestro Ser decide nuestro futuro dejando en manos del libre albedrio limitadas cotas de poder. Quizás la experiencia adquirida en este plano humano sea necesaria para proyectos universales no reconocibles por mentes limitadas.

Si un lama es capaz de determinar el momento de su desencarnación con una precisión milimétrica, nos debe hacer pensar que el contacto con su Ser es la plena realización en el plano cósmico que pocas personas son capaces de interpretar. Sin embargo si ellos lo hacen cualquiera podría hacerlo si supiera cómo.

Para responder a la pregunta de por qué nacemos los avances de la física pueden ayudarnos, pero para ello debemos estar entrenados mentalmente y rechazar de plano que nuestra actual constitución es lo más grande del universo. Realmente nuestro Ser es la parte que se puede llamar divina del total de nuestra constitución. Por una razón evolutiva nuestro Ser decide encarnarse a través de un ser humano u otra parte del universo visible. Esto es lo más importante, la decisión de encarnar en una de las muchas formas que se muestran a través de nuestros sentidos es el secreto mejor guardado para la razón primaria.

Pero si se trabaja con la pineal es posible conectar mediante la situación de compatibilizar la vida y la muerte por un mismo individuo. Ya se han hecho experimentos en ese sentido, son solo concepciones del que observa para comprender que se puede estar en ambas situaciones al mismo tiempo. Dentro de poco se podrá trabajar con la ayuda de maquinas que controlen los fotones y variando su color podremos controlar lo que nuestra mente concreta no nos deja percibir. Imaginemos que esos fotones domesticados los enviamos a la velocidad que se mueven al final del universo y vuelven con la información que les hayamos ordenado que investiguen. Limitaciones sobre el alargamiento del concepto tiempo y acortamiento del espacio ya no serian teorías físicas, en realidad seria realidad que nos está esperando desde siempre para dar respuestas.


En el aspecto práctico eso que se consigue en laboratorios como el caso del “gato vivo y muerto”, los llamados gatos de Schrodigner, y que nosotros a nivel individual lo podemos realizar en casa con nuestra propia mente por medio de la no meditación o contra meditación transversal paralela, el sistema más fácil de obtener respuestas sin intermediarios ni rituales inventados por personajes mas o menos de fiar. Una misma ceremonia ritualistica no da el mismo resultado a todos los seres humanos que la reciben, religiones y órdenes esotéricas tienen ese problema que no han sabido solucionar. Sin embargo dentro de cada uno de nosotros, sin manipulaciones externas, tenemos todo el laboratorio y la respuesta a aquello que la ciencia ahora empieza a ver y con un simple acto meditativo podemos imitar el más esencial simulador cuántico predecesor de los ordenadores cuánticos del futuro. 

MAKARA



La lanza doblada enlaza las físicas lentas con las espirituales serpientes del espacio anterior al nacimiento. La mayoría de los seres humanos se preocupan por lo que hay tras la muerte pero pocos intentan saber su origen cuando en realidad es más fácil recordar lo ya vivido que lo que ha de suceder.

El descenso del alma forma parte del pacto existencial con el que individualizamos nuestro Ser para que siga su evolución. Como el mítico Prometeo ofrecemos el cuerpo al buitre para que día tras día sea consumido y regenerado eternamente como nos ocurre en esta virtualidad existencial sensible llamada vida con un fin que la mayoría de los mortales desconocen.

La espiral primordial o principio de los remolinos nos empuja a una existencia llena de probaturas con un fin de armonización que la mente concreta no llega a comprender. Solo aquellos que han traspasado el velo de los moradores y han probado el fuego de los dioses se liberan de los corsés estigmatizados por corrientes de pensamiento humano con menos valor transcendente que la vida de las mariposas, suponiendo que haya algo en el universo que no tenga un marcado fin.

A través de los tiempos mentes bienintencionadas o iluminadas han querido transmitir a los humanos los pasos que liberan de la ignorancia sin conseguirlo porque el universo real transciende a los skandhas y solo por medio del retiro y el silencio se puede dejar que el cocodrilo se manifieste.

El makara es un signo etéreo e interno que cuando se puede entrar en la caverna del oso su luz disipa los temores que cualquier humano puede tener. La llama de la luz constante se produce en cuanto se anulan los sentidos que nos conectan con la realidad virtual, a la que nos acostumbramos para sobrevivir en este universo, pero que en el universo real nuestra mente concreta no puede percibir lo mismo que aquí y solo a través de símbolos muy extraños puedes abrirte camino entre seres desconocidos sin forma.


De qué sirven los actos teatrales alrededor de creencias inventadas por el ser humanos si no es para sustituir la realidad con fenómenos compuestos que nada tienen que ver con las armonías primordiales que como una serpiente nos integra para nacer en este mundo. Lo humano desaparece en el tiempo y en el espacio, solo hay posibilidad de traspasar al otro lado por medio del conocimiento o de la muerte física. No es necesario que otro ser humano te conceda la llave del cocodrilo, si eres capaz de hacer tu pentagrama en todas las dimensiones te sorprenderás del resultado y podrás desprenderte de la piel del cordero. 

PRINCIPIO ANTROPICO



La mansedumbre apócrifa desata ensoñaciones no transmisibles en situaciones de vigilia. Podemos utilizar alta concentración o forzar a nuestro organismo a utilizar hormonas dormidas en la mayoría de los humanos. Nunca se deben utilizar drogas externas que pueden alterar nuestro organismo, sino utilizar las que ya disponemos en nuestra propia naturaleza humana. Para eso debemos ser conscientes y conocer muy bien la fisiología del fractal de nuestro organismo pues es la base de cualquier construcción en el universo.

He experimentado en condiciones extremas lo que se denomina el principio antropico. En cualquier circunstancia lo hacemos sin darnos cuenta, pero si somos conscientes de la situación podemos dar el paso siguiente que nos equipara a la divinidad cuántica que es la que controla el universo visible mientras disponemos de cuerpo y mente humanas.

El principio antropico dice que el mundo es necesariamente como es porque hay seres que se preguntan por qué es así. Me he hecho esta pregunta muchas veces, es más, utilizo este cuestionamiento como soporte de meditación prácticamente único y dejo de lado la utilización de objetos materiales por todos conocidos. Cualquier discurso de nuestra mente no sirve para encontrar la respuesta porque somos la respuesta.

Si nos basamos en este principio nuestra existencia puede ser la explicación que satisfaga a muchos humanos. Pero si seguimos indagando conseguimos respuestas a cualquier pregunta vital. Un ejemplo claro es saber el por qué de la necesidad de la existencia de una religión, de un Dios revelado o de una iniciación esotérica, por poner ejemplos existencialistas. Esta es la cuestión, negar estos hechos en la propia existencia humana nos lleva al desequilibrio constante y a un determinado principio antropico que puede ser más o menos fuerte. Es posible que ninguna iniciación humana sirva para nada y eso daría respuesta a las múltiples bajas en ciertas organizaciones iniciáticas o al fracaso de las religiones inventadas por los humanos.

Las variables vitales y las mentes no ejercitadas son los condicionantes que nos hacen creer que nuestra existencia es lineal, pero algo tan simple como la necesidad de irnos a dormir cada día contradice este tipo de existencia. La pérdida de conciencia mientras dormimos es un entrenamiento para el momento de morir, es un aviso de lo que hay. Ahora bien, si queremos saltarnos este entrenamiento innato podemos dar el salto  y ser conscientes del principio antropico que como un oxímoron nos dice que somos muertos vivientes.

Transcendiendo un poco más podemos llegar a lo que se llama el principio antropico cosmológico y saborearlo como el mayor de los placeres que puede soportar una mente entrenada. Ser consciente de una manera no ilusoria de que todo está preparado para que existamos nos lleva a la realidad virtual de que el universo es un juguete para nuestra distracción existencial pero no es el universo real del que procedemos y al que volvemos al perder la condición de humanos.

Ante estas realidades constatadas, cuestiones nimias que plantean algunos humanos sobre temas de religión, política, nacionalismos, etcétera, se convierten para una mente entrenada en juegos infantiles que aunque observados en la distancia no dejan de ser circunstancias lineales para mentes no despiertas. Si realmente estás iniciado mas allá de este mundo concreto, ha llegado el momento de desencarnarse y dar el salto evolutivo. La mente concreta no quiere irse de su particular paraíso pero la realidad esencial que comprende el salto al vacío nos ayuda a pasar al siguiente destino evolutivo.


La única iniciación valida es interior, se recibe dentro de uno mismo en un viaje a un lugar muy lejano. Se recibe individualmente, no hay maestros que te enseñen nada, no existen grupos ni hermanos, no hace falta afiliarse a nada. Es irreversible, eterna, consciente con el mundo real. Cuando caminas por este mundo que es virtual llegas a reconocer quien la ha recibido. Algunos ya nos hemos reconocido. Lo demás son pasatiempos.

EL BESO DE LA RATA


Cuando la vida y la muerte deciden encontrarse las meditaciones amplían nuestro alcance. Un viejo amigo de la humanidad es la naturaleza que nos sirve de soporte de meditación, este viejo truco me lo enseñó un maestro y jamás lo olvidaré. Generalmente la mayoría de los seres humanos viven su propia vida lineal desde el nacimiento hasta su muerte sin más transcendencia, pero si queremos saber más hay que esforzarse.

Mi maestro me enseñó que todo estaba a la vista, a veces microscópicamente, pero a disposición de la forma humana para poder meditar. Como un koan me dijo que trabajara la mente con los tardígrados y las planarias y que le diera respuestas. Efectivamente cuando viví en estos dos seres microscópicos mi mente empezó a expandirse, pues no nos damos cuenta que a modo de iniciación cuando a la mente le entran conocimientos no habituales se le obliga a un ejercicio que no espera. La mente humana es muy perezosa por naturaleza y si no se le obliga a trabajar se queda en este mundo, el suyo, donde se encuentra cómoda deleitándose de los placeres tridimensionales.

Medité con un tardígrado que son invertebrados que lo aguantan todo, dicen los científicos rusos que se los han encontrado en el exterior de las capsulas que envían al espacio habiendo resistido los cambios gravitacionales, temperaturas extremas  y demás fenómenos que los humanos no soportaríamos. Cuando conseguí introducirme en uno de ellos fue curiosa la experiencia pues en zonas de frio extremado, hablo a menos 200 grados, seguía sintiendo la temperatura normal. Cuantas leyes de supervivencia me debí saltar a los ojos de la ciencia.

En otra meditación conseguí introducirme en una planaria que es un gusano inmortal. Durante el tiempo que permanecí en su interior sufrí ataques de otros seres vivos que incluso arrancaban partes de mi cuerpo dejándome solo con la cabeza y sin embargo seguía con vida tras una regeneración de la parte perdida. La sensación de pérdida en ausencia de dolor me hizo recapacitar sobre algunas enfermedades, hoy terminales, que con el tiempo se convertirán en crónicas gracias a los conocimientos científicos que aportara el estudio de estos seres. La meditación puede ser para los científicos  como la inspiración para los artistas.

Probé tras estas experiencias introducirme en las células de mi propio cerebro. Fue curioso pues descubrí que hay algunas estructuras con forma de túbulos que no se interrelacionan con nada, están iluminadas y no se alimentan con sustancia alguna. Forcé la meditación hasta donde pude y solo querían mantener relación con algo exterior que se elongada y al que ellas querían llegar.

Estas meditaciones se deben hacer forzando la pineal en la obscuridad y los ojos abiertos para que segregue hormona y se asemeje al momento del nacimiento y al de la muerte, en cualquier otra circunstancia es difícil conseguir experiencias que nos acerquen a la realidad. Fuera de meditación pude relacionar los agujeros de gusano con la estructura elongada que buscaban los túbulos de las células de nuestro cerebro.

De estas experiencias meditativas he llegado a la conclusión que de una manera u otra tras la muerte esto sigue a nivel de pensamiento con alguna micro estructura actual de nuestro propio cuerpo físico actuando a forma de puente. Tras mis experiencias meditativas dirigidas suelo contrastar con la ciencia cuántica y creo que esto es como el beso de la rata, no se lo damos porque tenemos miedo de conocer la realidad.


LA METAMORFOSIS EN EL HIPOCAMPO


La realidad vivida no es válida si no es con la condición de convertirla en una radiación cósmica capaz de reproducirse en un universo paralelo. He conocido ciertas iniciaciones que en alguna de sus fases pueden conducir a la finalidad misma de quien la ideó. No olvidemos que cualquier iniciación es una obra humana con una intención programada por la mente de alguien que se lo propuso con un conocimiento previo, a veces trascendente otras veces sencillamente no. En algunas iniciaciones he percibido el sello de quien ha recibido iniciaciones solares o incluso de Sirio, pero ha sido en casos muy puntuales.
Pero qué ocurre si no funciona lo pretendido, sencillamente no pasa nada. ¿Pero que ha de ocurrir para que valoremos que la iniciación ha hecho algo? ¿Ver cambios en nuestras vidas sencillamente porque creemos en algo que ha pasado aunque no haya sido así?
Muy bien, entonces caemos en lo que plantea cualquier religión, un bautismo dicen que te marca aunque no sepas que está pasando pues tu mente no recuerda ese día ni lo que te hicieron. Puedes recordar una confirmación o la toma de refugio en el caso del budismo y no digamos en el caso de las iniciaciones masónicas o rosacruces.
Hay una prueba de cambio del proceso cósmico de un ser humano que consiste en intentar forzar la pineal a base de retiros prolongados en la obscuridad intentando reproducir el nacimiento o la muerte, momentos en que la glándula trabaja a destajo cumpliendo su misión. El derroche hormonal en ese momento llega al máximo y podemos vislumbrar agujeros de gusano cósmicos y fractales de naturaleza transversal, material e inmaterial, que nos llevan a contactar con la realidad. En ese momento podemos ver cara a cara a nuestro Ser.
No hace falta explicar que ese cara a cara no es físico sino que a través de agujeros de gusano cósmicos podemos interactuar por tiempo indefinido y no controlable por la mente concreta, llegando a experimentar si se lo pedimos el momento de la muerte si eso constituye una obsesión. El Ser te deja ver el momento que te desencarnas si eso es importante para ti como ser humano limitado y mortal, pero también puede facilitarte la visión intemporal de tu vida e incluso del siguiente paso tras la transición de este mundo.
Llegado este punto podemos comprender que convertidos en una energía diferente a la composición humana, pero reconocible porque somos nosotros mismos, seremos capaces de transcender y comprender que es útil y que es inútil en esta vida. El hilo conductor debemos ponerlo en la síntesis de fractales para poder hilvanar de una manera coherente para nuestro cerebro finito ciertas sorpresas.

Lo cierto es que una vez has experimentado lo del otro lado, lo de aquí se convierte en una rémora relativista que conduce de una manera inequívoca a la ataraxia y a la abstracción total. Aquí cada uno ha de saber que quiere de la visita temporal a esta vida, si pasar como la mayoría de los seres humanos sin enterarse de nada o bien cumplir la misión que nuestro Ser dirige. 

LA TUMBA DEL DIABLO


Cuando volamos hacia la muerte del cuerpo físico nos hacemos conscientes de que nos despojamos de una vestidura que nos abraza como un oso. Pero si dormimos plácidamente somos conscientes de que la experiencia del sueño diario es un sutil entrenamiento constante y eficaz para nuestra conciencia mortal en su viaje por este mundo.

Podemos utilizar el yoga del sueño para trabajar el contacto con el Ser que comanda nuestras vidas. Si no se conoce la técnica se puede suplir de una manera esquemática y transversal con meditación básica previa al momento de irnos a dormir. De esta manera el oxigeno captado en lo cotidiano de la vivencia real nos permite llegar a la esencia pura inherente de nuestra realidad y transportarlo hasta lo irreal de esta vida. 

Es fácil en esta situación dejarnos llevar por la asertividad de las esencias akáshicas despojándonos de la visión humana que va desde lo dual hasta lo dodecaedrico según el estado evolutivo de nuestro Ser, que al fin y al cabo es el único actor en este viaje. Si nos inundamos de la realidad al volver a esta vivencia virtual que nos absorbe en lo cotidiano volvemos a ser el caballero andante que controla la experiencia.

El camino que nos lleva hasta la Tumba del Diablo no nos debe preocupar pues hemos sido serpiente, aire, árbol y hasta otros seres humanos. Ahora vamos camino de ser soles y universos continuando la experiencia que precisa nuestro Ser. Comprenderlo con la mente limitada es difícil y puede producir o hilarante reacción de ignorancia o preocupante trastorno de identidad del que lo entiende. Lo mejor es acercarse a la Tumba del Diablo despojado de creencias religiosas, iniciaciones esotericas y demás carcasas disfrazadas de oso, pues lo cierto es que en la vida real todo eso no existe ni se necesita. Cuanto más liviano para seguir el viaje, mejor.

ANIMAL UNIVERSAL



Cada día millones de animales son masacrados para alimento o diversión de los seres humanos. Nada en el universo es gratis, la física cuántica y a través de meditaciones con espirales cósmicas y fractales ha abierto los ojos de muchos humanos carnívoros que se han convertido en vegetarianos o veganos. El asunto es de ética pura, los seres sintientes con niveles de conciencia elevada como son los mamíferos superiores, deberían ser el primer paso en la humanidad para empezar a evitar su sacrificio y tortura. El nivel de terminaciones sensitivas y el nivel de conciencia emocional de estos animales son muy elevados y semejantes al humano. Muchos humanos por enfermedades nunca alcanzaran el nivel de conciencia que poseen muchos de los animales que nos rodean y conviven con nosotros.

Si empezamos por analizar los festejos que en España y en otras partes del mundo se celebran utilizando como víctimas propiciatorias a los animales superiores nos podemos dar cuenta, si tenemos algo de sensibilidad, que son actos execrables no dignos de seres humanos pensantes con emociones y creencias que nos quieren acercar a la transcendencia. Peor todavía es realizar sacrificios y otras celebraciones religiosas utilizando el derramamiento de sangre de nuestros compañeros de viaje en este plano virtual.

Si creemos en una religión o en una orden esotérica con un deseo natural de transcender, debemos poseer ya una sensibilidad que nos haya hecho discernir lo que representan los animales en la estructura del universo. No son comida, su aporte a la nutrición humana es innecesario y fácilmente suplido por alimentación vegetal. Pero ese no es el tema principal, lo realmente preocupante es la capacidad de un ser humano de hacer daño, matar o torturar a otro ser que tiene las mismas emociones y capacidad intelectual que un niño entre uno y seis años. Los animales participan del juego cósmico como el sol, la luna o los universos. Pueden ser obras inacabadas del universo pero con un fin que no es su utilización por los humanos.

La sensibilidad de un ser humano se mide por su respeto a los animales. He visto muchos humanos frotarse las manos por comerse un cabrito al horno. ¿Saben esos pobres humanos que en el universo todo es anotado y que cada acto tarde o temprano se experimenta en otro plano con las mismas sensaciones o padecimientos que hemos creado? Pensadlo bien.


KALAPAS


El futuro nos depara espectaculares juegos de realidad virtual. Pero además los avances informáticos no solo serán para juegos, también para su uso en ciencia y tecnología avanzada. Sin embargo la autentica realidad virtual es la que vivimos cualquier ser que aparece en este universo.

Desde cualquier simple molécula con conciencia primaria hasta las conciencias más avanzadas que conforman los sistemas estelares, incluidos los distintos universos, la posibilidad de inter relación sutil es posible. A veces nos conformamos con estar ocupados con los problemas cotidianos porque somos incapaces de abarcar las posibilidades de conocimiento de nuestra propia conciencia.

Si en lugar de tener una apreciación lineal de la vida convertimos nuestras inter relaciones en experiencias instantáneas sin pensar en futuros ni pasados, nos daremos cuenta que quizás lo que llamamos animal o árbol es otra cosa. Para ello debemos saber identificar nuestro Ser y de una manera u otra buscar respuestas a nuestro caminar por esta dimensión.

Hay momentos en la vida en los que nuestro Ser cree llegado el momento de que nos retiremos para poder dialogar con Él. Nuestra mente rechaza siempre esa posibilidad ofreciéndote lo mejor de esta vida para mantenernos entretenidos. Cuando por fin tomas la decisión de encontrarte contigo mismo, nuestra mente racional se disipa y deja trabajar a nuestro Ser eterno descubriéndonos un infinito conocimiento. Se transciende la vida y la muerte, se ven los llamados animales como seres en evolución, algunos con alma grupal otros con espíritu de grupo, atraviesas el árbol y la montaña y eres capaz de viajar por este universo y por los otros. El principio son los KALAPAS.

Cuando sientes esto no lo puedes explicar pero tienes el deber de comunicar que algo más existe que nos convierte en parte de una existencia no lineal, al contrario, muy transversal con todo lo que la mente racional nos pone delante de los sentidos. Aquí el intelecto y el libro pueden ser eliminados, ya no se necesitan.

LA VIDA CAMBIADA


Lo importante de la vida no es lo que nos encontramos cada día como hechos consumados. Parece como si la política y la religión fueran los corsés que nos sujetan toda la vida poniendo a cada uno a jugar un rol que bien pensado no hemos escogido. Nacer en una región u otra nos convierte en ciudadanos con unas ideas preconcebidas que no transcienden más allá de nuestra muerte. Lo mismo pasa con la religión, según la familia donde se nace nos toca, de entrada, adorar a un dios u otro.

Pero la realidad es otra. Antes de nacer no hay religiones ni políticas, somos seres inmortales que en nuestro proceso evolutivo vamos a pasar por un estado necesario si queremos avanzar en nuestra integración universal. Tras el nacimiento los condicionamientos transversales que integran familia, espacio y tiempo, nos hace vivir marcados por una situación u otra. El principio de los remolinos, el rashit ha galgalim, nos lleva a través de los fractales a la consecución de un fin que solo somos capaces de comprender si atravesamos los límites de la conciencia humana.

El libre albedrio que nos pertenece por nuestro estado evolutivo de humanos, con conciencia propia y pensamiento decisorio, nos permite tomar decisiones influenciadas por la propia psique o por las circunstancias que nos rodean. Un católico o un masón hijo de católico o masón no es patente de corso de ser buen católico o buen masón. Me fio mas de aquel que abandona sus ancestros políticos y religiosos y que tras una profunda reflexión decide labrar su propio camino alejado de lo que su familia le imprimió. Lo mismo ocurre con los etéreos patriotismos fruto de invenciones circunstanciales humanas por los que no vale la pena luchar.

Para ello la meditación es un camino infalible donde puedes analizar y recibir ayuda de tu propio Ser para tomar decisiones. Si solo realizas reacciones viscerales heredadas de tradiciones y costumbres, arraigadas por tu lugar de nacimiento por ejemplo, estarán acotadas a tu limitación intelectual. Cambiando lo intelectual por lo transcendente nos daremos cuenta que ser de una región u otra, o de una religión determinada no son más que circunstancias intranscendentes que no nos deben hacer perder ni un minuto de nuestra valiosa vida. 

EL FRACTAL DE LA REALIDAD



Tengo costumbre de retirarme a meditar con mi Maestro a una finca aislada en medio del campo sin núcleos habitados alrededor. Solo los animales son nuestros compañeros por la noche. Una pequeña stupa construida con mis manos marca el punto telúrico más favorable después de mucha búsqueda. Es una zona de cielo muy limpio, cuando está despejado se puede ver las estrellas perfectamente. A muy pocos kilómetros hay un observatorio astronómico y a la misma distancia en sentido contrario un centro budista. A menos distancia hay un comedero de buitres donde un par de veces a la semana les llevan despojos de animales. De día se pueden ver de cerca. En este espacio ideal mi Maestro me dirige en mi camino hacia el otro lado.

Cada día que vamos a meditar a este lugar le hago preguntas sobre temas que me parecen interesantes y que sin embargo en la vida cotidiana parecen no tener importancia. Este fin de semana le pregunté:

Maestro, ¿solo con conocimientos intelectuales podemos entender la vida?

No, pero existen coordenadas de pensamiento abstracto que podemos utilizar para comprender la vida. Las religiones y las órdenes esotéricas lo han intentado pero los resultados no han sido los pretendidos. Está demostrado que el trabajo y esfuerzo en solitario son más efectivos que las salmodias, oraciones y rituales.

¿Cómo podemos conseguir lo que no nos dan las religiones y otros medios intelectuales?

Nuestra composición física está dotada de elementos que se deben trabajar por medio del silencio y la meditación. De esta manera nuestro Ser puede empezar a manifestarse y a hacernos comprender el porqué de la existencia. Un trabajo muy interesante es con nuestra glándula pineal, en realidad un tercer ojo, que ahí está para algo. Para trabajar con ella lo ideal es la meditación en la obscuridad con los ojos abiertos.

¿Solo concentrándonos en la pineal podemos conseguir objetivos que transciendan?

El siguiente paso es el trabajo arquetípico con espirales cósmicas y fractales que podemos observar en la naturaleza en un principio, aunque más adelante podemos trabajar con fractales específicos de funciones creativas. Lo ideal es la meditación en soledad y silencio forzando a nuestra mente pues parece no gustarle este esfuerzo. No olvidemos que el trabajo de la mente es entretenernos con miles de pensamientos diarios para mantenernos en la ilusión de esta vida limitada y además acotada en el tiempo.

¿Estas experiencias pueden hacernos vislumbrar nuestra existencia real?

Realmente si, de una manera no intelectual se puede trabajar con las imágenes lo mismo que con la arena y el sonido. En un estado de meditación profunda la neuroplasticidad se pone en marcha impregnando a posteriori también nuestro intelecto. De esta manera cuando estás en estado de vigilia entiendes cosas que de otra manera no entenderías. Dentro de un tiempo no se estudiará en las universidades. Se buscaran estados de conciencia bien planificados y estratificados donde por medio del desarrollo de los fractales se podrá transmitir el conocimiento. Esta es la base del universo. 
  


EXPERIENCIA SUPRAFISICA



Este fin de semana he estado en mi castillo disfrutando una vez más de la noche estrellada. Allí practico algunas meditaciones de experiencias extrasensoriales que en ciertas circunstancias se pueden realizar. Quiso el azar que un sapo pasara delante de mi posición estática invitándome a que le siguiera.

La mejor manera de trabajar la mente en estas circunstancias es la de utilizar nuestra estructura cerebral más compleja y para ello debes introducirte en cierta parte del cerebro del animal que ocupas durante un tiempo limitado. Esta experiencia se puede hacer con otras estructuras como son los vegetales, minerales o soles. El sapo tenía una misión doble, por un lado buscaba comida y por el otro estaba atento a que algún depredador no diera cuenta de tan suculento plato. Yo aproveché la situación.

Curiosamente en estas circunstancias nuestra limitada mente humana, mientras ocupa otro ser sintiente, consigue decodificar un volumen de información infinito. La noche estrellada se convierte en un universo con leyes matemáticas que te transportan del principio al fin de la historia de la existencia que nosotros como humanos desconocemos. El nivel de conciencia deja de ser el habitual con sus limitaciones habituales y llega a transcender lo material y transitorio.

Llegas a ser consciente de una existencia no humana que te lleva a comprender cualquier causa. Todo son sensaciones y te das cuenta que dentro de ti llevas el conocimiento que por medio de la voluntad obtiene respuestas. Nada escrito sirve en esta experiencia, ningún relato puede ayudarte a interpretar, ningún humano se cruza en tu camino, el nacer y el morir son instantes tan intensos como una sencilla respiración.

El tiempo limitado de mi experiencia tocaba a su fin, de nuevo en mi castillo con el cielo estrellado y el sapo había desaparecido. Mi viaje al lugar donde no hay materia había concluido una vez más y el libro de conocimientos adquiridos volvía escrito con más líneas invisibles a los ojos humanos que no quieren ver.    

EL SECRETO DE SPECTRA


Cuando despertamos del sueño de la vida es fácil rechazar todos los cuentos y falsedades que se amontonan en tu mente. Nuestro Yo superior, nuestro verdadero Ser, recupera el comando de la acción y puede expresarse. Es como si tuviéramos nuestro verdadero Ser dormido mientras nuestra mente limitada actúa como dueño y señor de nuestra vida.

El Tao ya lo dice, “Aquieta la mente, deja que el mundo te penetre sin preconceptos, retírate a la paz interior y deja que emerjan las líneas de actuación. Así harás lo correcto en armonía con el Tao”

Existen técnicas ancestrales de meditación que no se suelen utilizar. Una de ellas es la de la observación en nuestras propias actuaciones. Por ejemplo, escucharnos cuando conversamos intentando identificar los llamados automatismos de respuesta adquirida por nuestra propia formación o educación. Otro método consiste en observar nuestros actos muchos de ellos automatizados como es la conducción de un vehículo.

Una vez que nos acostumbramos a esas observaciones empezaremos a notar que nuestra conciencia se expande y eso es una señal inequívoca de que nuestro Ser se está despertando.

Jung tocó el tema y le llamo “sincronicidad” al fenómeno de los eventos que sin aparente conexión están llevándonos de una manera transversal a un destino individual. La idea es muy sencilla, nuestro Ser despierto se siente escuchado y puede emitir indicaciones que nuestra mente, si le hace caso, le facilita los medios tridimensionales que interesan para nuestra evolución.


Sin embargo fue Gurdjieff quien dejó más claro que el “despertar” es la única enseñanza que une a todas las religiones. Cualquier ser humano tiene un destino que su Ser le ha llevado a un nacimiento en este plano. En ese momento el Ser queda dormido hasta el momento de la muerte, en que de nuevo conduce nuestro Yo. Durante el periodo de vida la mayoría de los mortales no son conscientes de su Ser y el esfuerzo de religiones humanas y ordenes iniciáticas queda obsoleto si no se alcanza el fin de nuestra vida por nuestro propio e individual esfuerzo. Ni las oraciones ni las iniciaciones sirven si no existe la voluntad de querer contactar con tu propio Ser. 

EL PIXEL DE LAS TENTACIONES



Pixelando la conciencia en medio de la obscuridad del campo mi mente serena escucha el sonido. Grillos, pájaros nocturnos y luces surgidas de la brillantez de ojos escudriñadores me hacen compañía. La búsqueda puede ser larga pero el tiempo es infinito. No sé si venimos a esta vida a algo concreto, pero por si acaso tenemos esta conciencia para algo, me permito dedicar mi tiempo a observar cada segundo de mi vida intentando olvidarme del pasado y de no preocuparme por el futuro.

A medida que la noche transcurre los pensamientos que quieren ocupar mi mente son rechazados con viejas técnicas orientales. En algunos momentos pasa por mi cabeza el tiempo perdido, las mentiras cotidianas que llenan nuestras vidas, las falsas amistades, las traiciones habituales. También los recuerdos de los buenos ratos y sobre todo las carcajadas más sabrosas con las que has podido alimentar tu vida. Cada día la mente me entretiene con los mismos pensamientos, pero cada día tienen menos fuerza.

A medida que pixelo más mi conciencia puedo ver lo que no veía al principio de la noche y lo primero que cambia es el concepto de las cosas y de los sentimientos. El miedo no es una pesada losa que te impide estar solo alejado de cualquier sitio habitado sentado en el suelo. El cielo no es algo imaginario con estrellas que no puedes tocar. El jabalí que merodea haciendo excesivo ruido porque no es temporada de caza y se siente seguro, no es un animal hostil del que pueda temer algo.

Aquí todo es absoluto, no existe la relatividad humana temporizada y cronometrada, parece que el cuerpo no tiene necesidades fisiológicas, incluso diría que por momentos he llegado a sentir que no tenia cuerpo. Todo consiste en no pensar que se es algo para realmente sentir que eres lo que realmente eres. Mi experiencia día a día en este ambiente al que no está habituado el ciudadano medio me va transformando y cuando me acerco a zonas habitadas veo con mayúsculas a los otros seres humanos.

Estas experiencias de alejamiento del mundo matrix son curas de salud que me recuerdan mi esencia espaciando lo relativo de lo absoluto. Lo transversal se ciñe a la propia experiencia ayudada de la imagen que previamente he utilizado como focalización de la conciencia. Cada día utilizo una carta del tarot pintada por mí hace años y que guardo en tela de seda. Las experiencias proporcionadas son gratificantes y sus efectos como experiencia son únicos y no transmisibles. Los cuadrados mágicos me proporcionan respuesta multidimensional que debo interpretar con partes íntimas de nuestro yo que nada tienen que ver con la mente cotidiana.


Así es fácil hablar de felicidad y de comprender que el camino se debe recorrer solo porque solos nacemos y solos morimos. Lo que hay en medio es lo único que no tiene explicación.

DULCE DESPERTAR




Dormidos despiertos, respirando aire y consumiendo células del propio organismo que es nuestro cuerpo físico que se va pudriendo poco a poco. Al mismo tiempo nuestro cuerpo mental se deteriora imaginando situaciones que no existen y que no perduran en el tiempo.

El mundo matrix es evidente para los que lo leen sincronizando actos y hechos, propios y extraños. Qué suerte ver el otro lado mientras te despegas de este. Subir y bajar la montaña del sofisticado complejo de la mente que solo ve pero que no sabe y eso nos confirma que nada pasa.

Cuando lo tangible ocurre la mente desaparece y la vacuidad te acompaña con el sonido del caminar de la hormiga exploradora o de la cigarra estival que no deja de emitir su sonido acompañándote mientras disfrutas de la paz y la soledad.

El aire que respiras está de momento acompañándote porque allí de donde somos no se necesita, como no necesitamos los pulmones, ni las enfermedades, ni la causa ni los efectos. Solo se es consciente cuando no existes en lo limitado y solo así puedes vivir.

La duda surge cuando planeas por otros mundos y sin embargo naces en este con el mismo dolor y placer que cuando mueres. La pregunta desde el otro lado es porqué vienes a respirar a este mundo de complejas circunstancias que solo el caminar de la hormiga o el vuelo del búho te puede explicar.

Qué suerte poder disfrutar de esta noche iluminada por las estrellas y con el único sonido de las cigarras en mitad del campo. Alejado de los complejos sistemas de pensamiento entrecruzados con otros seres humanos que hacen que se pierda la magia de la vida. Qué necesidad tenemos de contrastar pensamientos relativos cuando conocemos los absolutos.

Cada día que pasa la soledad es más importante que el aire que respiras. Alguien ha dicho que cuando más se evoluciona menos se necesita estar con otros seres humanos por razones múltiples pero que actúan como el universo concentrando y expandiendo emociones que los otros desconocen. No quieras nada, tenlo todo. Como le pasa a  Lucio, cuando vuelves a este mundo no hay palabras para describir lo del otro.

LA LIMITACIÓN DE LA FORMA




El sentido de la muerte vivida es una sensación placida de relajación. Cualquier sonido que nos llega lo alargamos el tiempo que queremos aunque no seamos quien lo origina.

La visión llega muy lejos y puedes ver lo que no sabías que existía o lo que estaba delante de tus propias narices sin que lo vieras.


Los movimientos de los otros seres se convierten en pesados y lentos elefantes con previsibles actuaciones dentro de sus mentes más o menos evolucionadas.

La vida lineal es un camino marcado y conocido mientras tú mismo recorres espacios desconocidos de cálidos colores y suaves iluminaciones. El aire se humaniza y se convierte en algo dulce que te enamora convirtiéndose en la forma que tú deseas para conseguir lo que siempre has anhelado.

Ese mundo existe para los que no lo ven porque la limitación no existe y el mañana tampoco. El pasado jamás existió.

El presente es continuo y el poder infinito, la muerte y la enfermedad es aire que acaricia tu Ser con la inocencia de la pureza.

Podemos cogerlo con la mano aunque la resistencia de lo tridimensional nos impide disfrutarlo. Venid a meditar con el sonido de los pájaros y las cigarras. Muchos niegan la felicidad porque no creen que exista. Pero existe y ya está aquí. 

SURREALISMO COSMICO


Si escrutamos la mente en situaciones extremas podemos descubrir potenciales desconocidos para la mayoría de los mortales. Yo mismo muchas veces me he puesto en el lugar de una piedra o de un canto rodado y me he dejado llevar por el rio. Las situaciones en las que me he encontrado han sido muy curiosas, por ejemplo un pez me perseguía curiosamente hasta que por fin me dejó tranquilo. La experiencia no hay que hacerla con la imaginación sino sintiendo, si no se consigue es mejor abandonar la experiencia para otro momento.
En ocasiones he forzado más la situación y he abandonado mi esquema de pensamiento humano y me he adaptado al de la piedra introduciéndome en su espíritu de manera que por unos instantes pude sentir una vacuidad especial que me transportaba a lugares diferentes. Lo cierto es que aunque desconocidos no me resultaban especialmente extraños, era como si ya los conociera o al menos como si ya hubiera estado antes.
La sensación en aquel momento es de inmortalidad, el tiempo no existe, no se siente nada, ni doloroso ni placentero, los sentidos no existen y lo que ves no lo ves, en realidad lo sientes.
En otras ocasiones en el periodo de vigilia previa al sueño he podido viajar por el mar a voluntad encontrándome con peces que reaccionaban a mi presencia aunque yo no lo hiciera. No sentía miedo aunque viera peces de gran tamaño y de aspecto terrorífico, ellos en cambio reaccionaban tras reconocerme y se alejaban sin ninguna otra intención. No sé si me veían pero reaccionaban como si me hubieran visto. Desde luego no era fruto de mi imaginación pues yo mismo me llevaba una sorpresa ante lo que aparecía ante mis ojos.
Podría seguir contando experiencias fruto de actos meditativos previos que durante muchos años he realizado. Trabajar con imágenes de tarot, mandalas budistas, rituales masónicos y rosacruces, pueden ir preparando nuestra mente llevándola a experiencias más o menos interesantes que van inundando nuestra conciencia de un saber no escrito que transciende los libros.
Lo importante es expandir la conciencia para obtener respuestas que realmente sean interesantes en nuestro peregrinar por la tierra. De que valen los rituales vacíos, o la pertenencia a órdenes fantasmagóricas si nos quedamos igual que un pasmarote de capa y espada.



¿PODEMOS DECIDIR LO QUE CREEMOS?





Las circunstancias de cada uno empiezan antes de nacer. Cuando ya somos humanos y empezamos nuestro deambular por la vida estamos rodeados de circunstancias que nos marcan según donde hayamos nacido. Quienes han tenido experiencias con el más allá aseguran que antes de nacer nuestro Ser decide donde encarnarse escogiendo la familia y las circunstancias para poder desarrollarse como humano.
Si observamos eso en cada uno de nosotros nos daremos cuenta de que los que nacen en un mundo católico lo más normal es que sigan una educación católica más o menos rígida pero siempre dentro de un sistema de vida que se le ha llamado occidental y cristiano. El que nace en un mundo árabe seguirá los principios islámicos y así podríamos ir comentando cada una de las religiones con sus costumbres y educación.
Pero eso que nos toca vivir es realmente lo que queremos o es lo que ha querido nuestro Ser por considerarlo lo más conveniente para nuestra evolución. Esa es la cuestión. Por eso en un momento determinado podemos pensar que no estamos bien donde estamos encajonados y rompemos con los ancestros humanos de nuestra familia y cambiamos de creencias religiosas o políticas.
Podemos pensar que conscientemente no hemos elegido el destino de nuestra vida, pero si meditamos un poco, podemos vislumbrar que nuestro recorrido está programado por nuestro Ser y adecuado a lo que precisa como experiencia evolutiva.
Así las cosas y en un plano muy material lo podemos comparar con un teatro que nos toca interpretar y eso nos puede cuestionar ciertas tendencias. Por ejemplo, por qué soy seguidor de un equipo de futbol y no de otro, por qué soy de izquierdas o de derechas, separatista o centralista, etcétera. Todos estos componentes de nuestras vivencias son cuestionables y por otro lado condicionantes de nuestra actitud ante la vida. Si somos fanáticos de cualquier circunstancia podemos llegar a tener problemas de identidad si no somos capaces de romper ciertas cadenas.
A veces sería interesante vernos desde fuera y observar nuestras actitudes en la vida en las distintas circunstancias que nos toca vivir. Quizás de esta manera y tras un análisis minucioso, podríamos tomar decisiones que cambiaran nuestras creencias que además muchas veces están equivocadas y que vistas desde otra perspectiva, con una expansión de conciencia adecuada, nos llevaría a tomar decisiones muy curiosas.
Por ejemplo un seguidor del Real Madrid podría llegar a la conclusión de que en realidad lo que siente es ser hincha del Atlético de Madrid o un católico viéndose a cierta distancia del ropaje cotidiano podría rechazar ese papel que lleva interpretando hace tiempo y empezar a ser budista.
Podemos analizar nuestro papel interpretativo y corregir aquellos roles que nos ha tocado interpretar sin saber el por qué. No olvidemos que el fanatismo es uno de los males del ser humano y causa directa de guerras y muerte. Si desmontamos el fanatismo quizás la humanidad encuentre la paz.


EL FILO DE LA NAVAJA




Quien no ha visto esta magnífica película ya sea en la versión de Tyrone Power o la más actual de Bill Murray como protagonistas. En la vida de un ser humano que sigue la vía iniciática o la búsqueda de una transcendencia siempre llega el momento de quemar los libros.

Este punto de inflexión en el que se produce el cambio surge del interior y se produce porque el Ser ha cogido las riendas de nuestro carruaje. A partir de este momento los libros, rituales, condecoraciones, organizaciones esotéricas o iniciáticas ya no sirven. Las herramientas utilizadas hasta ese momento se convierten en mochilas muy pesadas para un viaje tan liviano.

El proceso, como todo en el universo, es un camino que hay que recorrer, pero es cierto que te das cuenta que ciertas lecturas, rituales, sonrisas forzadas, necesidades imperiosas, vanidades mundanas, títulos inútiles, se convierten en pesadas losas que ni puedes ni quieres arrastrar. Te das cuenta que al soltarlas todos tus cuerpos, incluso el físico, se convierten en plumas. Es como si fueras capaz de hacer el esotérico baile de la grulla sin que nada ni nadie te hubieran enseñado antes.

Empiezas a dominar el lenguaje verde y entiendes a los pájaros y a otros sonidos que habitualmente el ser humano común hace caso omiso. Incluso disfrutas oyendo el sonido de las esferas que actúan como melodías inaudibles que nada tiene que ver con las melodías musicales compuestas por humanos.

Tienes una querencia hacia la soledad donde vives una segunda vida que nada tiene que ver con los esfuerzos humanos de subsistencia y sumisión. Oír conferencias, leer trabajos propios para los oídos de los demás, aguantar reuniones vacías de contenido, se convierte en pérdidas de tiempo que el Ser no quiere soportar. El aire fresco de la noche, el sol y la lluvia, la mirada de los animales, la comprensión de la existencia de las cosas que te rodean, son tus nuevos compañeros de viaje que agradecidos por comprenderles te devuelven vida, mucha vida, una vida que ahora te das cuenta que no estabas viviendo. Un minuto de esta nueva vida vale más que cien años de la otra.

Aqui os dejo la película "El filo de la navaja" versión de Tyrone Power. Es una gran enseñanza de sabiduría.





EL FILO DE LA NAVAJA

EL BAILE DE LOS ESQUELETOS





Llevaba muchos años con la espada sin cortar el viento y me decidí a hacer la entrada en el templo montado en un asno. Nada más entrar vi esqueletos ornamentados con ricos ropajes y medallones al viento que despertó un claro rechazo a mi homúnculo. Le pregunté que le pasaba y me dijo que de buena gana les escupiría su verde brebaje de mal oliente veneno. Eso suelen hacer los homúnculos a todo aquel que no es su dueño.

Realmente la visión era grotesca pues unos esqueletos arropados con capas lucían espadas desenvainadas. Alguno llevaba el collar de la farándula, premio por algún silencio. Otros lucían valiosos collares en honor a sumisos servicios de pronto y valioso pago. Cuando los esqueletos se movían la virgen desnuda les llamaba y les ordenaba que se pusiera junto a ella, pero poco le duraba la dicha al esqueleto elegido, pues pronto otro esqueleto se movía y ocupaba su sitio. Era un baile de descocadas, era como un desfile de Valentino con modelos serias, delgadas, amorfas y patéticas que caminaban histriónicamente por la pasarela.

Mi homúnculo se puso nervioso porque entre tanta gente no encontraba otro de su especie. De pronto empezó a refunfuñar y muy enfurecido me dijo que les preguntara a aquellos esqueletos qué veían en el arte y que oían con la música.

Los esperpénticos esqueletos enmudecieron al oír mi pregunta. El homúnculo desesperado me dijo: “observa, no ven nada, no oyen nada, no entienden nada. Sólo conocen lo que ven porque están muertos, por eso son esqueletos adornados con falsas medallas. Ni siquiera saben que los caballeros que fueron exterminados por el emperador y el hierofante hacían voto de castidad y pobreza para preparar su próxima encarnación en condiciones. Los caballeros de hoy son todos falsos que juegan a alimentar sus egos mundanos sin conocer la espiritualidad. Se aprenden de memoria rituales que no les sirven para nada”.

Mi homúnculo siempre atento concluyó: “he observado que estos esqueletos van todos con la espada desenvainada y la venda puesta, vámonos porque aquí nadie está iniciado y no saben por qué vas montado en el asno”.